jueves, 17 de junio de 2010

Autor del Mes - Viktor Frankl

Este mes nos vamos a acercar a uno de los autores más relevantes dentro de la historia de la psicología, tanto por su propia historia de vida así como por su obra, desde el punto de vista humano y psicológico. Su gran aportación a esta disciplina fue la logoterapia donde la voluntad del sentido es una motivación primaria del ser humano, una dimensión psicológica inexplorada por paradigmas psicoterapéuticos anteriores, y que la atención clínica a ella es esencial para la recuperación integral del paciente.
Viktor Emil Frankl nació en Viena, Austria el 26 de Marzo de 1905. En ese tiempo Viena era la capital del Imperio Austro-húngaro ostentando el honor de ser la capital cultural e intelectual de Europa, siendo cuna de grandes músicos como Franz Schubert, los hermanos Strauss, Gustav Mahler, Antón Bruckner, e intelectuales y científicos como Sigmund Freud, Charlotte Bühler, Alfred Adler, Rudolf Allers, etc…
Sus padres eran judíos, transmitían a sus hijos sus creencias y costumbres religiosas, esto marcaría su vida debido a que sufrió en sus carnes el genocidio nazi, pasando por diferentes campos de concentración.
Desde muy pequeño mostró una gran inteligencia y sensibilidad. En su autobiografía relata cómo a la edad de cuatro años se despertó una noche sobresaltado con la idea de que él algún día tendría que morir. A partir de ese momento empezó a preguntarse acerca del sentido de la vida y a interesarse por la filosofía y sus dilemas.
Como estudiante adolescente discutía temas filosóficos con Martin Heidegger y Karl Jaspers, Frankl entendía la filosofía como una parte muy importante en la vida de todo ser humano, por lo tanto, nunca puede desligarse de la actividad psicoterapéutica. Todo esto le hizo interesarse por la medicina. Ingresó a la facultad de medicina de la Universidad de Viena y se especializó en neurología y psiquiatría.
En ese tiempo empezó a estudiar los conceptos psicoanalíticos de Sigmund Freud quien fue profesor de su Universidad y contaba con un gran prestigio y reconocimiento en el ambiente médico e intelectual. Sin embargo Frankl no estaba de acuerdo con la postura determinista de Freud ni con su visión reduccionista del hombre y le discutía estas ideas.
Inicia junto con sus profesores Rudolf Allers y Oswald Schwartz la creación de diferentes centros de consulta para atender a los jóvenes afectados por problemas psicológicos surgidos en la primera guerra mundial: desempleo, falta de oportunidades, cuadros depresivos, intentos de suicidio…
La riqueza humanística y científica de esos años, motivaron a Frankl para escribir un trabajo en torno a las relaciones entre la psicoterapia y la filosofía existencial que entonces se cultivaba en Europa. En él señala la necesidad de incorporar en la terapéutica los aspectos de corte existencial y filosófico que están presentes en el horizonte del paciente.
Al graduarse Frankl se unió al grupo de Alfred Adler quien fundó la segunda escuela de psicoterapia vienesa partiendo de los conceptos psicoanalíticos pero tomando en cuenta los aspectos sociales que intervienen en el desarrollo de la personalidad. Para Adler el ser humano está motivado por la búsqueda de poder luchando contra su complejo de inferioridad. Frankl no coincidía en que esa fuera la principal motivación del hombre y siguiendo como siempre su propio camino fundó la tercera escuela de psicoterapia vienesa a la que llamó Logoterapia.
Dentro de su modelo teórico Frankl plantea la diferencia del resto de los teóricos de la psicología el aspecto doloroso de la existencia como algo intrínseco a nuestra naturaleza humana y como oportunidad de desarrollo, aprendizaje y sentido.
Es llevado durante la segunda guerra mundial (1942), a los campos de concentración nazis y vive el holocausto. Son víctimas de los campos de concentración su madre, su padre, su hermano, su cuñada y su esposa Tilly con quien se había casado apenas hacía nueve meses.

“Me encontraba solo con mi existencia literalmente desnuda” dice Frankl, despojado de sus seres queridos de su profesión, de sus pacientes, de su querido hospital, de su hogar, de todas sus pertenencias.
Todos estos sucesos, emociones y vivencias, dan origen a su nueva motivación de vida ¡Sobrevivir¡ por ello se prometió a sí mismo que no se quitaría la vida como muchos de sus compañeros. Se propuso aprender algo de aquél terrible lugar para después ponerlo al servicio de la humanidad. Por ello quiso ofrecer sus servicios como médico y psicoterapeuta a sus compañeros de campo de concentración.
Según nos relata se plantea como sentido de su vida a la hora de superar la adversidad diferentes aspectos:
La experiencia del amor: El amor que sentía por su familia y por su esposa le daban la fuerza para continuar luchando. Así, escribiría después, “el amor es la meta más elevada y esencial a la que puede aspirar el ser humano…la plenitud de la vida humana está en el amor y se realiza a través de él”.
La vivencia de la naturaleza, esperaba con ansia el momento del atardecer en el bosque bávaro- ya eso daba sentido a su día.
La experiencia del arte, se reunían en los pocos ratos libres a recitar poesías, a cantar o recordar obras de teatro.
El sentido del humor fue también un elemento importante para la supervivencia: contaban chistes y se reían de la alegría que les daba oir las sirenas que anunciaban bombardeos, ya que éso les autorizaba a interrumpir el pesado trabajo.
El sentido del pasado: no para quedarse en él sino para poder soportar la pobreza espiritual del aquí y del ahora, enriqueciéndolo con vivencias anteriores.
La vivencia de la espiritualidad: Oraba cotidianamente y en la barraca, cuando era posible, rezaban en grupo y cantaban los salmos en hebreo. Para Frankl, la oración es un diálogo íntimo con el más íntimo de los amigos.
Y por último, la soledad –esos breves momentos en que podía recuperar algo de su intimidad y privacía.
Como vemos era todo un ejemplo de resiliencia, por esa razón al terminar la guerra el 27 de abril de 1945, Frankl pudo constatar nuevamente que estaba destinado a vivir ‘para algo’. En ese momento ingresa en un hospital para recuperarse de las heridas y de su estancia en los campos de concentración a esta obra la llamó originalmente "Un psicólogo en un campo de concentración" es la que conocemos como “El hombre en busca de sentido”, misma que ha sido publicada en 18 idiomas.
Desde entonces se dedicó a escribir, a dar conferencias por todo el mundo, a hacer psicoterapia, a entrenar logoterapeutas, y a transmitir su mensaje tal como se lo propuso al ingresar al campo de concentración.
El 18 de julio de 1947 contrae matrimonio con Eleonore –Elly- Schwindt con quien comparte su misión y su obra el resto de su vida, ese mismo año fue nombrado Profesor Asociado de neurología y psiquiatría en la facultad de medicina de la Universidad de Viena.
Murió en Viena por una afección cardiaca el 2 de Septiembre de 1997 a los 92 años, dejándonos un legado de amor a la vida y esperanza hacia el ser humano. Para Víktor Frankl, mientras hubiera vida y voluntad habría la luz de la esperanza.
Jose J. Rivero
Psicologo
Experto en formación
Terapeuta familiar.
Fuente: Dr. C. George Boeree.
http://www.logoforo.com/Biografia-Frankl.htm
Imagen tomada de

5 comentarios:

  1. Enhorabuena por tu post. Me alegro de que alguien más, aparte de los que somos Logoterapeutas, se acuerde de Frankl.

    Saludos

    Maribel Rodríguez
    http://maribelium.blogspot.com

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  2. A cada genio hay que reconocerlo en su justa medida y Frankl lo era, y además en todos los niveles de la vida. En lo que respecta a la Logoterapia, ya quisieran algunas técnicas actuales tener la efectividad y profundidad de la misma.
    Gracias Maribel por tu aportación.
    Jose J. Rivero

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  3. Hola Jose
    Una duda, ¿qué se entiende por Logoterapia?
    Qué buenos y motivadores tus artículos!
    Saludos, Lola

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  4. Hola Lola buenos días, aunque la definición de La Logoterapia es más extensa y cabría para definirlo hasta un postgrado dedicado a tal materia, pero vamos a intentarlo de manera escueta y espero que solventemos tu pregunta, podríamos de decir que es una modalidad de psicoterapia que propone que la voluntad de sentido es una motivación primaria del ser humano, una dimensión psicológica inexplorada por paradigmas psicoterapéuticos anteriores, y que la atención clínica a ella es esencial para la recuperación integral del paciente.
    Lola encantado de saber de tí,
    Gracias por la pregunta y si no te he aclarado mucho me lo comentas.
    Att. Jose J. Rivero

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  5. Gracias, es una primera pincelada muy esclarecedora del concepto.
    Saludos, Lola

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