martes, 16 de noviembre de 2010

Monográficos: El Alcoholismo - Cómo saber si alguien padece alcoholismo. (2)


Imagen de http://doblesaludnatural.blogspot.com/2010/06/alcoholismo.html
La referencia básica es la forma de beber, lo que pasa después de la primera copa. Esa primera copa EXIGE la siguiente y ahí ya no puede parar. Por eso se dice que “no sabe beber”, porque es como si cada vez tuviera más sed y nunca le bastara.  Suele parar la ingesta mucho más allá que los demás, bebe más deprisa, con ansiedad, y finalmente acaba con la típica borrachera (allá donde esté, incluso en casa, aunque ya perfilaremos más ese punto).
En estados más avanzados, suele estar embriagado todo el día, falta a sus responsabilidades, enferma de distintas formas: estrés, depresión, problemas de tensión arterial, de hígado, corazón, alto colesterol. Las bajas normalmente se dictaminan por “estrés crónico” o por “depresión”, pero pocas veces o ninguna por alcoholismo, salvo que la enfermedad esté en estado casi irreversible y deba ser ingresado por estar en situación de vida o muerte.

Las peores señales que formarían un sistema importante de alarma serían:

  • Olor constante a alcohol, en su piel, aliento, ropa…
  • Ver a la persona esconderse y aparecer más bebido
  • Ojos rojos, llorosos, taponamiento nasal, sudoración, elevación notoria de la temperatura corporal.
  • Aspecto de hinchazón corporal generalizado. Bolsas bajo los ojos y vientre “de embarazada” (que supone que su retención de líquidos es ya grave).
  • Cambios de humor cada vez más rápidos y exagerados: alegría extrema, llanto desconsolado, violencia…
  • Destrucción paulatina de los patrones de sueño: o duerme con más frecuencia y más horas, o sufre de los distintos tipos de insomnio, con sueños no reparadores y fragmentados
  • Bebe a horas no habituales (a primera hora de la mañana, sale del trabajo o se levanta de la cama para beber) y esconde la bebida o bien siempre tiene una gran reserva de alcohol. Compra alcohol en grandes cantidades.
  • Niega que beba demasiado, “lo mismo que todo el mundo”.
  • Niega su problema e insiste en que “puede dejarlo cuando quiera” (frase estadísticamente muy frecuente).
  • Su piel va perdiendo frescura y brillo, su físico se deteriora: o bien engorda mucho o adelgaza mucho, pues también afecta al patrón de comidas. A veces, la persona gana peso sin apenas comer, cosa que al propio enfermo le sorprende (recordemos que las calorías del alcohol son muchísimas, y vacías: pueden engordar sin aportar nutrientes)
  • Evitación del dulce (pasteles, azúcar, frutas, caramelos, chocolate…)
  • Pérdida de pelo, debilidad dental, problemas progresivos de vista y oído. Dolores articulares y musculares.
  • Impotencia y cambios en la libido (o aumenta mucho o disminuye drásticamente)
  • Empieza a beber a solas. O busca personas que también beben mucho. Evita las situaciones en las que no se va a tomar alcohol.
  • Lo último que bebe…es con alcohol, “para poder dormir”.
  • Tiene toses matutinas que parecen grandes náuseas, no son toses típicas de catarro, sino mucho más sonoras y provenientes de la zona gástrica y no pulmonar.
  • Ante la abstinencia, y tras la resaca, agitación y ansiedad extremas, mal humor, sudoración e incluso temblores.
  • Cada vez, mayor incapacidad de pasar un tiempo sin beber…llegando a estar bebiendo todo el día sin apenas descansos.
  • Orina frecuente pero a la vez notoria deshidratación.
  • Pérdidas de empleo, huidas geográficas, retrasos cada vez mayores a la hora de regresar a casa. Peleas cada vez mayores, más frecuentes y cada vez por cosas más insignificantes.
  • Derrumbe moral del enfermo. Su sistemas de valores es apenas existente. Sus conductas no son éticas. Miente, engaña, roba, parece odiar a los demás, esconde información, se convierte en una persona amargada, infiel, malhumorada, solitaria, no le gusta el contacto con los demás y deja de afrontar cualquier tipo de problema.
  • En fase crítica, puede tener conductas promiscuas peligrosas, estar en ambientes nada recomendables, desaparecer por días, tener reacciones de violencia verbal y física, contra las personas, las cosas, criticando y quejándose de todo. Puede conducir descontroladamente, o de manera suicida, presentar conductas de riesgo muy variadas en las que ya no sólo pone en juego lo que posee, sino su propia vida.
  • En muchos casos sin tratamiento, intentos de suicidio o deseos profundos de morir. Proliferación de accidentes (caseros, laborales, de tráfico, incluso andando por la calle, ya que su sistema nervioso deja de funcionar correctamente).  Pueden llamar diciendo que van a suicidarse…y en estos casos es mejor tomarlo como algo posible, pues en muchas ocasiones es cierto.


FASES DE LA PROGRESION DE LA ENFERMEDAD.

  • ALCOHOLISMO MASCULINO Y FEMENINO.
  • ALCOHOLISMO JUVENIL.
  • EL ALCOHÓLICO OCASIONAL, EL CÍCLICO Y EL SOCIAL.
  • EL TRATAMIENTO: CÓMO, DÓNDE Y POR CUÁNTO TIEMPO. MEDICAMENTOS PARA LA RECUPERACIÓN.


AUTO-CUESTIONARIO DE ALCOHOLICOS ANÓNIMOS
En Alcohólicos Anónimos se entrega un autocuestionario para adultos y otro para jóvenes, con diversas preguntas que hablan del perfil del bebedor-problema.



Colaboradora: Sara Arribas Aparicio
Doctora en Psicología por la Universidad Autónoma e Madrid.
Experta en Coaching
Creadora del Método Fusión.




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