Realmente fue muy desagradable, es como quien tiene una pelota, en el estomago, me comenzaron a sudar las manos, el corazón se me aceleró muchísimo, pensaba que me iba a dar un infarto, y en el pecho notaba una presión. Después de unos minutos donde incluso no sabía muy bien donde estaba, me dieron unas ganas de llorar que no pude contener. Desde entonces tengo un miedo atroz a que esto vuelva a suceder.