miércoles, 22 de febrero de 2012

De la Autorrealización, El Bienestar y La Resiliencia.

Con el artículo de esta semana pretendemos aproximarnos a la relación existente entre el Bienestar Psicológico, el proceso de crecimiento personal, centrándonos en los procesos de autorrealización como factor de bienestar psicológico, en términos de Maslow, donde todo ser humano basa su proceso de crecimiento personal dentro de un proceso de cambio dirigido a la realización personal. En la misma línea, se plantea el nuevo modelo de bienestar (PERMA) planteado por Martin Seligman donde las personas están en un proceso de cambio vital, dirigido a potenciar en sus vidas diferentes estrategias que fomentarán la emoción positiva de felicidad, nos basamos en encontrar sentido a la vida, como observamos, retomamos nuevamente el concepto de Frankl. Para ello fomentamos en nuestras vidas el manejo de los que yo denomino: las competencias para la vida, que nosotros definimos como aquellas habilidades o estrategias que nos ayudan a mantener o implementar nuestro índice de bienestar, entre ellas la resiliencia.


En este artículo queremos explicar el papel que juega en el modelo las necesidades desde la explicación que nos muestra Maslow en su perspectiva plamada en su obra “El hombre autorrealizado”, donde nos muestra la importancia y el papel que juegan en nuestra vida las necesidades, aunque es concretamente en Motivation and Personality (Motivación y Personalidad) donde desarrolla el concepto de la Jerarquía de Necesidades.

Entendemos que las necesidades funcionan como impulsos (Doyal y Gough, 1994), estas fuerzas motivadoras generan tensión o desequilibrios generados por las carencias (Thompson, 1987). Este impulso o tensión mueve a las personas hacia metas concretas (Murray, 1938). Evidentemente, todo este circuito emocional que activa la necesidad está asociado a las emociones, por una parte marcada por la historia personal de satisfacciones o insatisfacciones conseguidas a la hora de colmar dichas necesidades, como de la propia satisfacción presente en la consecución de dichas meta.

Dicho impulso sería esa fuerza motivadora de toda conducta, además es esencial a la hora de entender la pirámide de Maslow, quien plantea que existen diferentes necesidades en función de nuestra necesidad innata de supervivencia. Que la entendemos como la capacidad humana de amarrarse a la vida, muchas veces bromeo con mis alumnos planteándoles que si en un momento determinado de la clase sonara la alarma de incendios, esa alarma activaría en nosotros dicha necesidad humana de permanecer, y que todos o la gran mayoría bloquearíamos nuestro altruismo o nuestra racionalidad buscando una salida, segura, rápidamente. En el modelo que planteamos, la resilencia como competencia vital, va a jugar en este nivel un papel fundamental como capacidad humana para seguir proyectándose en el futuro a pesar de acontecimientos desestabilizadores, de condiciones de vida difíciles y de situaciones traumáticas.

Efectivamente, Maslow sitúa estas necesidades en la base de su pirámide estarán situadas las necesidades organizadas por una jerarquía en función de la genética humana, donde se encontrarán las que serán de más obligado cumplimiento, es decir , las necesidades de supervivencia fisiológicas, de carácter básico para que el organismo se desarrolle como tal. El alimentarse, el beber líquidos, las relaciones sexual es, etc. Evidentemente, volviendo a la resiliencia, entendemos que su desarrollo como competencia en estos niveles es fundamental, ya que potencia que el organismo supere situaciones traumáticas que afecten a la cobertura de las necesidades básicas y por ende a la supervivencia de la persona.

En segundo lugar nos encontraríamos con las necesidades de seguridad, con su satisfacción se busca la creación y mantenimiento del orden y la seguridad. Aquí nos encontramos la necesidad de estabilidad, la de tener orden y la de tener protección. Estas necesidades se relacionan con el temor o incluso miedo de las personas a perder el control de sus vida.

A partir de este nivel de necesidades las competencias para la vida jugarían un papel en el desarrollo de la personas, facilitando ese proceso de crecimiento y construcción personal, ya que estás necesidades como son la capacidad de fluir, el optimismo, las fortalezas humanas (Seligman, 2007), el logro (Seligman, 2010), la autoestima, la resiliencia, etc, son fundamentales para que la persona, genere esa sensación de bienestar, y potencie las emociones positivas que faciliten dicho proceso.

Posteriormente, nos encontraremos las necesidades sociales basadas en la necesidad de relacionarse de todo ser humano, lo que fomenta su participación social y es generadora de emociones positivas. Aquí estaría la comunicación interpersonal, la amistad, el afecto; así como la comunidad en todos los sentidos. En las diferentes clases y charlas en las que explico este modelo, plantea los estudios realizados con bebes privados de contacto humano, donde estos llegan incluso a enfermar, o aquellos estudios realizados por Paul Ekman sobre la universalidad de las expresiones faciales y el papel que juega la sonrisa en los bebés. En otro momento explicaremos dentro del modelo de Bienestar y Trascendencia el papel que juegan el entorno en todo el modelo como facilitador del proceso de cambio personal, siendo un elemento facilitador del mismo.

El siguiente grupo de necesidades viene definido por las de reconocimiento, o necesidad de logro, en el modelo de Bienestar planteado por Seligman, nos encontramos que el logro juega u papel fundamental en el desarrollo del mismo, además aquí estaría como no la autoestima. Este grupo radica en la necesidad de toda persona de sentirse apreciado, tener prestigio y destacar dentro de su grupo social, de igual manera se incluyen la autovaloración y el respeto a sí mismo. En nuestro modelo sería dos competencia vitales a desarrollar a lo largo de todo el proceso de crecimiento personal, aunque si es verdad que dentro de nuestra jerarquía de necesidades juega papel esencial el logro, es decir, nuestra historia de éxitos y fracasos, por ese motivo nos planteamos incluirlas en nuestro modelo como elementos facilitadores del cambio, y generadores de bienestar psicológico.

Por último, nos encontramos con un grupo de necesidades de gran importancia en nuestro modelos de Bienestar y Trascendencia, como son las necesidades de autorrealización o en definitiva de Trascendencia, necesitamos dejar huella, sentirnos artífices de algo y que formamos parte incluso de algo mayor que explique o que nos ayude a encontrar un sentido final de muchas cosas que nos suceden en nuestra vida, la trascendencia como veremos en otros artículos de este blogs.
Erich Fromm en su libro “El arte de amar” nos comenta de la necesidad de trascendencia que ”es una de las necesidades básicas del hombre, arraigada en el hecho de su autoconciencia, en el hecho de que no está satisfecho con el papel de la criatura, de que no puede aceptarse a sí mismo como un dado arrojado fuera del cubilete…”. Básicamente define al ser humano como creador, con ansias de manifestarse y sentirse importante, en concreto de sentirse humano, culmen del proceso de todo hombre en busca de sentido (ViKtor FranKl).


***Imagen tomada de http://isabelmg.blogia.com: autorrealizacion.jpg


Jose J. Rivero
Psicólogo
Coaching Personal.
Master en Psicología de la Educación
Terapeuta 
Coordinador pedagógico de estudios de postgrado.

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