jueves, 28 de febrero de 2013

Cómo me cuento las cosas: Mi narrativa personal


Cada día nos contamos una historia sobre nosotros mismo, nuestro cerebro nos cuentan historias, nos envían mensajes, ordenados en imágenes, en palabras, nuestra mente nos manda mensajes negativos sobre nosotros mismo, y nos recuerda constantemente episodios de nuestra vida. Esa narrativa, esos guiones marcan nuestro bienestar personal, pero debemos de tener claro que ese discurso interno lo podemos cambiar, e incluso podemos reescribir acontecimientos de nuestra vida reinterpretándolos y realizando una valoración positiva de los mismos desde el crecimiento que ha significado en nuestra vida.

Cuando hablamos de narrativa, normalmente nos centramos en la literatura, sin embargo muchos terapeutas entendemos que la persona está inmersa en un proceso de construcción de significados. Por esa razón, cuando la psicoterapia se basa en la construcción de narrativas de corte constructivista, el paciente nos relata y explora aquellos hechos problemáticos de su vida, a través de su narración de su propia historia personal. Este diálogo puede cambiarse, y así se genera una narrativa alternativa, es decir, volvemos a escribir nuestra historia para hacerla más coherente, o en muchas ocasiones llegar a cambiarla por otra narración más acorde con nuestra realidad personal y social.

Por esa razón debemos de intentar producir nuevas narrativas que puedan aplicarse a cambios concretos, buscando una estrategia en este sentido que nos ayude a potenciar un cambio de historia en nosotros que nos ayude tomar conciencia de dicha naturaleza narrativa, dicha narrativa irá dirigida a potenciar en nosotros la consecución de nuestros objetivos.

En esta línea podemos aplicarnos diferentes técnicas que nos permitan capturar y cambiar esa historia, para ello nos centraremos en la escritura de cartas, diarios o incluso autobiografías, que nos ayudarán a ser conscientes de esa narración. En la misma línea, en psicoterapia, el nivel de conducción de la conversación, ayudará a este proceso, cuando conseguimos que la persona se centre en posibles soluciones, o que la persona se capaz de externalizar o normalizar el problema.

Es muy importante además potenciar en la persona habilidades que le ayuden a explorar o identificar su discurso, haciendo que la persona caiga en la cuenta de la posible rigidez de su discurso o narrativa, así como del papel que ocupa en cada momento de la narración.

Efectivamente, nos damos cuenta que nuestro pasado es un continuo de imágenes y palabras con un guión, todo ello tamizado por nuestras emociones, todo momento está unido además a un estado emocional.

Creo que es ideal que las personas realicen ejercicios de escritura, para reescribir su historia personal, generando un nuevo discurso, una nueva narrativa. Además, las cartas, como las de perdón, las de agradecimiento producen gran bienestar y al mismo tiempo nos centran aún más en la tarea. Creo que las técnicas de escritura, unidas a un proceso de cambio de discurso y narrativa personal son fundamentales en los procesos de cambio de las personas.

Jose J. Rivero
Psicólogo
Coach Personal
Mediador Familiar.
Experto en formación.
Miembro de la SEPP

No hay comentarios:

Publicar un comentario