lunes, 27 de mayo de 2013

El efecto Tetris

Un estudio realizado en Harvard con universitarios que pasaban largas horas jugando a ese juego puso de manifiesto una tendencia en estos a quedarse anclados en patrones geométricos. Su cerebro se focaliza en la tarea, produciendo en algunos trastornos de interpretación de la realidad. Si trasladamos dicho fenómeno a la realidad diaria, encontramos que tendemos a focalizarnos y a responder a patrones. En la actualidad existe una tendencia a interpretar nuestra realidad de forma negativa, la crisis, el desempleo… nuestra visión. Aún con la tendencia positiva existente, es a realizar un análisis negativo, potenciando en nosotros la búsqueda de elementos y de situaciones que a modo de Tetris encajen en esa realidad. Lo que hace que nos perdamos los aspectos positivos de nuestra vida, aquello que nos produce satisfacción y que a su vez potencia nuestros logros.

lunes, 20 de mayo de 2013

Optimismo para la vida.



La diferencia que existe entre una actitud optimista y otra pesimista se basa en el enfoque con el que se aprecian las cosas, es como si cambiásemos la lente de una cámara de vídeo con la que registramos nuestra realidad. Bajo esa óptica podemos empeñarnos en descubrir inconvenientes y dificultades que nos provocan apatía y desánimo. El optimismo supone hacer ese mismo esfuerzo para encontrar soluciones, ventajas y posibilidades, dándole la vuelta al pensamiento bloqueante y creyendo que si podemos conseguir cambiar esta situación.
Una de las primeras cualidades a potenciar ante la situación actual, debería de ser, el optimismo, potenciando en nosotros la confianza. Efectivamente parece una utopía, principalmente cuando vinculamos nuestro bienestar a elementos tan subjetivos que responden a: tanto tienes, tanto vales, dependiendo de un salario para poder subsistir, o si tienes suerte disponer de una ayuda que no sabes cuándo finalizará. Pero la inmovilidad de la indefensión, sentirme perdido antes de empezar, esa sí que es una situación caótica en las personas, cuando ya empezamos a pensar que no es culpa de la crisis, sino que quizás nosotros tenemos algo que ver en nuestra ineficacia económica y laboral.